Un día tras otro caminas por las mismas calles, te cruzas con las mismas caras, y saludas de la misma forma indiferente a compañeros o amigos que te encuentras a o largo de cada jornada. Piensas las mismas cosas, te emocionas con la misma intensidad, y te enfadas por razones idénticas que te hicieron enojar ayer. Todo es igual, nada cambia. Existen momentos de evolución, que son aquellos en los que miramos al frente y vemos un punto al que ir, al que encauzar nuestro torrente de energía. Hay otros en los que miras todo lo lejos que pueden alcanzar tus ojos y no ves nada. Te esfuerzas por alcanza un punto de referencia, un faro en la lejanía que sirva para guiarte y te proporcione moral y energías para luchar y llegar hasta él. De cualquier modo, siempre hay movimiento a nuestro alrededor, y el único problema es dejar que toda esa marabunta se detenga y avance en círculos sin saber hacia donde ir.
Hay puntos en la vida en los que al pasar por encima de ellos nos encienden una luz, como si de un interruptor se tratase, y nos hace quedarnos quietos y reflexionar. Nos encontramos en un momento de renovación, de cambio, porque algo no nos satisface y tenemos que usar ese punto de electricidad para reubicarnos y seguir hacia delante. El aburrimiento, el hastío, y la misma manera de hacer las cosas es lo que mata el ingenio y hace adormilarse las ganas de seguir inventando, creando y fabricando nuevos senderos por los que atravesar nuestras vidas.
No hay nada mejor que detenernos en aquel punto en el que sentimos chispazos, positivos o negativos, y pensar en qué estamos haciendo. Podemos renovarnos, seguir de igual forma pero con ánimos y fuerzas nuevas; Podemos cambiar, abandonando las antiguas costumbres, los mismos temas y las misma manera de entender las cosas que has estado creando; Y podemos dejar paso a otras historias que inunden la que irónicamente ya parecía ahogarnos y salir a flote por nuestro propio impulso.
Cambiemos, o no, hacer algo por conseguirlo depende totalmente de nosotros, escribir, gritar, hablar, llorar, soñar, cualquier acción es válida para comenzar ese nuevo capítulo que no hace sino seguir sumando tramas como si de un panel de abejas se tratase.
Excelente reflexión.
comentario por David — Junio 14, 2009 @ 5:04 pm
Y si al parar, antes de tomar impulso, al borde del camino, viniera bien que un anciano desconocido se sentara a tu lado para escuchar tus viejas historias, para dejarlas en ese lugar y que pudieras seguir el viaje sin mochila, aquí un voluntario. No muy anciano, pero voluntario.
Esteban
comentario por zigaurre — Junio 15, 2009 @ 4:26 pm
a veces viene bien variar la ruta, el camino, probar otros senderos… el destino nos impone muchos, no siempre hemos de ir por el de color azul, podemos tomar el verde, el rosa, el gris… podemos mirar las cosas de mil formas y escoger la opuesta a la habitual… a veces conviene cambiar de aires y de todo, para desintoxicarnos de la rutina, la cual es buena, pero de vez en cuando hay que dejarla descansar…
comentario por cesvlc — Junio 16, 2009 @ 12:23 am
gracias a los dos por vuestros comentarios. La verdad es que estoy empezando a pensar que hay que aprovechar el tiempo de otras maneras cuando ves que llevas mucha rutina sobre los hombros ;D
Saludos!
comentario por Cortador — Junio 16, 2009 @ 8:09 am
Si sigues escribiendo cosas como estas y yo sigo leyendo cosas como estas, podremos seguir VIVIENDO. Eso es importante.
comentario por Yahuan — Junio 19, 2009 @ 2:28 pm
Soy de los que piensan que los cambios -casi siempre- son buenos y renovadores. Personalmente, en los próximos meses tomaré un cambio de dirección que me estoy pensando mucho pero que es inevitable porque, mientras seámos jóvenes y tengamos cierto tiempo por delante, tenemos que intentarlo.
Renovarse o morir; o te mueves o caducas; el que no llora no mama….ya sabes…mientras puedas, haz lo que sientas.
comentario por CarlosPro — Junio 22, 2009 @ 8:51 am
El cierre del relato es magnífico
. Enhorabuena por el escrito, es bastante bueno, aunque he leído cosas tuyas mucho mejor… espero que no te moleste, pero te soy franco. De todos modos, es muy bueno.
salu2
comentario por ihache — Junio 24, 2009 @ 10:07 pm
En absoluto me molesta tío, al contrario se agradece el comentario y la apreciación, es la única manera de mejorar ;D
saludos!!!
comentario por Cortador — Junio 24, 2009 @ 10:12 pm
Hola, he encontrado tu blog por casualidad y encuentro muy interesantes tus reflexiones. Pero sobretodo me encanta el nombre del blog. Me hace pensar en como me he sentido ultimamente.
Tanto que pensé en copiártelo, pero quizás intente buscar otro que a poder ser se me ocurra a mi misma.
Felicidades!
comentario por Nuria — Julio 17, 2009 @ 8:26 pm